EL ORDEN DIGITAL

lunes, 26 de mayo de 2008

UN MILLON DE FIRMAS PARA FRENAR EL TREN BALA Y LOGRAR "TREN PARA TODOS"

Un e-mail ya reunió 330.000 adhesiones contra el tren bala
Un simple correo electrónico, multiplicado a través de miles de computadoras, logró en apenas ocho días sumar 330.000 adhesiones para oponerse al proyecto oficial del tren bala y proponer, a cambio, la reactivación de 18.000 kilómetros de la red ferroviaria nacional que están fuera de servicio.

La propuesta "Un tren para todos", que busca alcanzar el millón de firmas para presentar el proyecto en el Congreso en forma de iniciativa popular, es alentada por los hermanos rosarinos Angel y Jorge Contesí, de 68 y 72 años, respectivamente.

?Los primeros que no podemos creer la repercusión que tuvo esto somos nosotros; la reacción demuestra la gran incredulidad que existe sobre este proyecto del tren bala", dijo a La Nacion, muy asombrado, Angel Contesí.

El correo, que incluye la dirección www.trenparatodos.com.ar , corrió por la Red más rápido, precisamente, que un tren de alta velocidad. En la página web se invita a contrastar las dos iniciativas, a adherir a la de reactivación y a rechazar la del Gobierno.

?El tren bala es una propuesta faraónica; no nos oponemos a esa tecnología sino a este proyecto fuera de la realidad, que será sólo para una elite mientras que el resto seguirá viajando en bicicleta", argumentó Contesí. La idea, en realidad, surgió casi por casualidad en Rosario, después de la presentación en la Facultad de Ingeniería del libro La República que ¿perdió? el tren , escrito por su hermano, Jorge. Esto ocurrió el 30 de abril pasado, el mismo día en que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner anunciaba la firma de la licitación del tren bala con la empresa francesa Alstom, por un monto de 3900 millones de dólares.

"Para promocionar la presentación -relata Contesí- hicimos unos volantes en los que pusimos «no al tren bala, sí a un tren para todos». De repente, en el salón se juntaron 350 personas, de las cuales 200 eran estudiantes de ingeniería. A partir de ahí surge la iniciativa de armar la página en Internet, y el resultado es impresionante."

A grandes rasgos, según la iniciativa de "Un tren para todos", podrían ponerse a funcionar 18.000 kilómetros de vías con un costo de "3100 millones de dólares, 1900 millones de dólares menos que el tren bala", y lograría unirse de esta manera a cientos de ciudades y pueblos del interior. Esto se contrapone con los "5000 millones de dólares" que, según los Contesí, insumiría como mínimo el ferrocarril de alta velocidad, que correría sobre 1000 kilómetros de vías y que comunicaría cuatro ciudades: Mar del Plata, Buenos Aires, Rosario y Córdoba.
Provocar una reacción

"Queremos provocar la reacción del Congreso para que se trate a través de la ley de iniciativa popular este proyecto que promueve un tren popular, ecológico y económico contra un proyecto elitista y antidemocrático", agregó Contesí.

Mediante este tipo de iniciativas populares, vale recordar, podría sancionarse, por ejemplo, el tratamiento de la ley de obesidad o la ya aprobada ley del hambre más urgente, entre otras. Esta manera de acceso popular al Congreso existe desde la reforma de la Constitución de 1994, no obstante la norma aún no fue reglamentada. Por eso, los legisladores no estarían obligados a presentar el proyecto, a pesar de contar con el aval de un millón de firmas. Contesí conoce este detalle, pero apela a que los legisladores por sentido común -o de la oportunidad- impulsen la consigna una vez conseguido ese número.

"La firmas digitales pueden validarse fácilmente", aclaró ante las dudas sugeridas en cuanto al método de recabar adhesiones.
Apoyos

Lo que nació de aquella presentación del libro creció. Al grupo inicial de autoconvocados se sumaron organizaciones sindicales, universitarias y políticas como Proyecto Sur, el partido con el cual Pino Solanas compitió por la presidencia de la Nación en las últimas elecciones, para apoyar la consigna.

"En las reuniones que hacemos soy el más viejo; es sorprendente cómo la juventud participa, oxigena y se pone de acuerdo; viene gente de todas las corrientes y son muy abiertos. Acá en Rosario hay muchos estudiantes del interior y siempre escucharon de sus padres cómo se viajaba en tren para venir a la facultad: añoran algo que no vivieron", explicó.

El calamitoso estado de la red ferroviaria urbana y de media distancia también pone a prueba, casi a diario, la enorme paciencia de miles de usuarios que viajan hacinados, con demoras, y esperan los trenes, en muchos casos, en estaciones prácticamente abandonadas, al borde del derrumbe.

"Analizamos en varias reuniones que en nuestro caso creo que hubo factores que acompañaron la propuesta: el confuso anuncio del tren bala sin pasar por el Congreso; la siniestrabilidad en las rutas, que es un problema gravísimo, y la niebla y el humo que dejaron ciudades aisladas por la falta de un medio de transporte como el tren", expresó Contesí.

Los porqués de la inquietud de estos dos hermanos por el tema ferroviario deben bucearse en su pasado. Jorge, el mayor, se desempeñó como gerente del departamento mecánico del Ferrocarril Belgrano y trabajó en los trenes de Santa Cruz de la Sierra, Bolivia. "Tiene una locomotora de corazón", comenta Angel, que trabajó en Ferrocarriles Argentinos y que, ahora, está a punto de jubilarse como comerciante de insumos informáticos.

-¿Cuál es su pálpito en cuanto al proyecto del tren bala?

-En lo personal dudo realmente de este proyecto. Hubo tantos anuncios extravagantes como la construcción de la aeroísla frente al Aeroparque o los cohetes desde Córdoba, que esto me parece otro más.

Por Franco Varise
De la Redacción de LA NACION

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