EL ORDEN DIGITAL

martes, 11 de noviembre de 2014

DIARIO JORNADA/ Informe especial: la crisis textil-lanera dentro del Parque Industrial Trelew


De las 16 empresas entre textiles y laneras que se encuentran en la zona del Valle, todas atraviesan por diferentes complicaciones: cierres, despidos, atraso en los pagos, suspensiones, adelanto de vacaciones. En dos años se perdieron 600 puestos de trabajo. El Económico accedió al informe de situación que se le presentó al jefe de Gabinete, Jorge Capitanich.
Por Federico Sánchez

A lo largo de todo este año se ha evidenciado con fuerza la crisis estructural por la que atraviesa el Parque Industrial de Trelew y en particular las empresas del rubro textil sintético y laneras. Los ejemplos son sobrados: recientemente fue el caso de Sedamil, la empresa más importante de la zona, donde la hilandería estuvo a punto de cerrar. FIPASA, en Dolavon, es otra muestra. Soltex, Tendlarz, Lanera Austral, también dan cuenta de un complicado panorama, relacionado esencialmente con la competitividad.

Actualmente entre textiles y laneras hay 16 fábricas instaladas en el parque valletano. Prácticamente en su totalidad, atraviesan por algún tipo de complicación relacionada con atrasos en el pago de salarios, cierres, despidos o adelanto de vacaciones.

Hoy en día hay tres empresas que cuentan con los denominados fondos anticíclicos: Sedamil, Soltex y Lanera Austral. Los anticíclicos son una especie de subsidio que reciben las compañías por parte del Estado (Provincial o Naciónal) para completar el pago de los haberes de sus trabajadores. Otras tres compañías que están tramitando los beneficios son: Propulsora Patagónica, Orot y Pelama. Una gran cantidad también los necesitaría, pero no alcanza a cumplir los requisitos que, según dicen desde el sector, son muy exigentes.

Algunos de estos datos se desprenden del informe de situación que le presentó el gremio textil SETIA al jefe de Gabinete de Nación, Jorge Capitanich, a mediados de este año. Luego de ello, se avanzó con el estudio de competitividad en el Parque Industrial de Trelew llevada a cabo por el INTI, del cual aún no se han conocido oficialmente los resultados, pero que se limitó al estudio de la situación de Sedamil y Soltex.

De hecho, el relevamiento del INTI, surgió a raíz del problema en el sector de hilandería de Sedamil. La recomendación realizada desde el instituto nacional, reconocido por sus propias autoridades, fue para el caso de Sedamil una reconversión del tejido que se produce. Pasar del algodón a la viscosa, una tela de alta gama que tiene mercado en el país, aunque muy reducido.

El motivo detrás de esta decisión, la cual hasta el momento la propia empresa no ha aceptado, es que el 80% de la viscosa se importa, por lo que de este modo Sedamil podría encargarse de ser productora de este elemento y de esta forma hacer sustitución de importaciones.

Sin embargo, esta posibilidad no sólo fue objetada por SETIA, sino incluso por parte del propio Gobierno Provincial, bajo el argumento de que cambiar el tipo de tela implicaría montar prácticamente una hilandería nueva, con inversiones hoy difíciles de afrontar desde 0.

Juan París, secretario adjunto de SETIA, agregó sobre Sedamil: “Quizás a fines de noviembre tengamos novedades. Hay que estar atentos, porque si bien se renovaron los Repro de Provincia por 2 meses, en esta fecha estarían venciendo los de Nación. Estamos haciendo las gestiones para que lo extiendan por 1 año más”.

“El Parque Industrial está en un cuadro de situación donde se vive una incertidumbre con varias de las empresas, más las que elaboran las textiles sintéticas algodoneras, porque son la mayoría de las empresas que tienen competencia con otras empresas radicadas en el cordón bonaerense y algunas provincias del norte. También tenemos competencia directa en el mercado con las fábricas radicadas en Río Grande que tienen promoción Industrial”, opinó París.

En cuanto a la salida, agregó: “Nosotros buscamos que se fije algún tipo de beneficio fiscal para las empresas radicadas o subsidios de transporte o subsidios de aportes patronales. Con eso nosotros estaríamos en condiciones de competir con cualquier empresa, porque la mano de obra calificada es muy buena en Trelew”.

Siguiendo con la realidad de las firmas textiles-laneras del área industrial de Trelew, en Tendlarz, donde hace pocos meses los 18 trabajadores habían sido restituidos a través de un fallo judicial, finalmente todo se complicó y según reconoció el propio dirigente de SETIA hoy se está tramitando una justa indemnización, ya no el reingreso. Una situación similar a la de FIPASA, que luego de que se cooperativizara para reducir costos y 6 de los trabajadores se negaran a pasar a este sistema, finalmente se llegó a un acuerdo para indemnizarlos en un 80%.

En Propulsora Patagónica, “lo que dice el dueño es que se atrasan las quincenas y hace cuestión de un mes estuvimos trabajando de lunes a miércoles. Ahora trabaja de lunes a sábado”, indicó el dirigente textil. Aunque destacó que “se modernizó y compró nueva maquinaria para mejorar su productividad”.

Respecto a Peinaduría Río Chubut, en el informe presentado a Capitanich se detalla: “La misma acordó adelanto de vacaciones 2013 fuera del período vacacional y suspendió por 5 semanas a todo su personal por falta de materia prima y despidió 24 empleados por retiro voluntario”. Este año aún no existen novedades de lo que ocurrirá con el período vacacional.

Para el caso de Unilan, se indica que en los “últimos 3 años se despidió a 70 trabajadores”. Hoy opera a media máquina y no hay expectativas de que sumen personal.

En Casa Roma, por su parte, se trabaja con el mínimo de personal ya que tan sólo quedan 17 operarios, cuando en su mejor época se ocupaba a más de 100 trabajadores. Ante la falta de competitividad, su cierre es algo que también se piensa como una posibilidad.

Otra empresa que sufrió las consecuencias de la crisis fue Textil Word: cerró debido a que no podía competir en el mercado. Era la única empresa que existía de tejidos planos sintéticos en el país. Se convirtió en una cooperativa, que trabaja para algunas empresas en Buenos Aires.

La despareja competencia con otros polos productivos como Buenos Aires, llevó a que por ejemplo la firma Alter haya instalado su fábrica en Berazategui, donde está incorporando maquinarias que deberían haber venido a Trelew. El argumento es el mismo: las largas distancias.

DIARIO JORNADA